Mi historia
No llego a esta conversación solo desde los libros. Durante muchos años tuve herramientas, conocimiento espiritual y una práctica profunda. Y aun así seguía perdiendo mi paz. La perdía en mis relaciones, en la necesidad de sentirme elegida, en vínculos que sabía que ya no eran coherentes conmigo pero que no conseguía soltar.
También la perdía en mis proyectos. Fundé empresas. Construí. Crecí. Lideré. Llegué a dirigir como CEO una compañía cercana a los 20 millones de euros y más de 300 personas. Viví crecimiento, responsabilidad, presión y ambición. Y también burnout. Durante mucho tiempo intenté construir una vida grande sin darme cuenta de cuántas veces me estaba perdiendo a mí misma por el camino.
Lo dejé todo.
La relación. La empresa. El rol desde el que había construido gran parte de mi identidad.
Y, por primera vez, no busqué rápidamente algo nuevo a lo que agarrarme. Me quedé ahí. Sin pareja. Sin empresa. Sin saber exactamente quién era ahora. Y fue precisamente en ese lugar que mi mente había intentado evitar durante años donde algo empezó a cambiar de verdad. No porque la vida se volviera perfecta, sino porque, poco a poco, dejé de necesitar que lo fuera para poder estar en paz.
Por eso no quiero enseñarte a escapar del mundo. Ni a renunciar a tu ambición, ni a hacerte pequeña para sentirte segura. Quiero ayudarte a participar plenamente en la vida sin perderte dentro de ella. A amar, crear, liderar, recibir, disfrutar y expandirte. Y a seguir entrenando tu paz mientras todo eso sucede.